Hortalizas

Cuando hablamos de hortalizas hacemos referencia a un conjunto de plantas cultivadas generalmente en huertas o regadíos y que incluyen las verduras y las legumbres verdes (las habas y los guisantes).  Las hortalizas son indispensables para nuestra alimentación pues son alimentos ligeros y ricos en fibras y vitaminas. La composición de las hortalizas es de:

  • Agua: aproximadamente un 80 % de su peso.
  • Glúcidos: Cada hortaliza tiene una cantidad distinta de hidratos de carbono pero la mayoría de ellos son de absorción lenta.
  • Vitaminas y minerales: La mayor parte de las hortalizas cuentan con una gran cantidad de vitaminas y minerales al igual que las frutas. Las vitaminas que se encuentran en mayor grado en ellas son la vitamina A,(zanahorias, espinacas, perejil), la vitamina C (pimiento, perejil, coles de bruselas) y la vitamina E y vitamina K (guisantes y espinacas). También encontramos vitaminas del tipo B como el ácido fólico en las hojas de las hortalizas de color verde; y potasio, magnesio, calcio o hierro, entre otros minerales.
  • Sustancias volátiles: Un ejemplo es el disulfuro dipropilo de la cebolla, que es la que provoca el lloro.
  • Lípidos y proteínas: Aunque en poca cantidad, están presentes en las hortalizas.
  • Valor calórico: La mayor parte de las hortalizas son hipocalóricas, es decir, tienen muy poco valor calórico. Por ejemplo, 100 gramos de acelgas solo contienen 15 calorías y la mayoría de las hortalizas no superan las 50 calorías por cada 100 gramos a excepción de las alcachofas y las patatas. Precisamente por este bajo valor calórico es  por lo que son unas grandes aliadas en las dietas contra la obesidad.
  • Fibra dietética: Del 2 al 10 parte del peso de las hortalizas es fibra alimentaria.

Todas estas propiedades que hemos mencionado hacen que sea recomendable consumir las hortalizas con bastante frecuencia al día, siendo lo recomendado una ración en cada comida. De hecho, su importancia es tal, que las hortalizas se encuentran en el segundo piso de la pirámide alimentaria.

La conservación y el almacenamiento de las hortalizas es un aspecto fundamental:  las hortalizas frescas deben conservarse adecuadamente hasta el momento de su consumo pues las condiciones y duración del almacenamiento influyen mucho en el aspecto y valor nutritivo. Teniendo esto en cuenta, es muy importante elegir bien a nuestro proveedor de hortalizas y asegurarnos que efectivamente los productos que llegan a nuestra mesa sea frescos y de calidad.

Labrandero otorga una excepcional importancia a ambos aspectos pues no sólo depende de una buena gestión y un buen almacenamiento el que podamos disfrutar de un excelente sabor sino también de que podamos aprovechar de las hortalizas que compramos todas sus excelentes propiedades. Por esta razón, en Labrandero no almacenamos mercancía sino que la que es adquirida a altas horas de la madrugada en Mercamadrid, es adquirida por nuestros clientes siempre en el mismo día por lo que sólo ofrecemos productos frescos y de la más absoluta calidad. Porque tu bienestar es lo más importante.

 

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